“Las Nonnas”: cuando el Ikigai se encuentra entre afecto, comida y propósito

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Las nonnas, y el propósito

🌿 Olfato: Olor a salsa de tomate.

.Oído - Música: Escucha Bella Ciao 

"La vita è una combinazione di magia e pasta." – Federico Fellini

El Ikigai se puede encontrar en los pequeños momentos transformando el dolor en un nuevo y profundo propósito de vida.

 En el universo de Las Nonnas, una entrañable película disponible en Netflix, se esconde más que una historia tierna entre generaciones: se refleja una verdad profunda sobre la vida y el sentido de vivirla. A través del viaje emocional de su protagonista —un joven con raíces italianas que atraviesa una pérdida devastadora— se nos muestra cómo el Ikigai, esa razón de ser que impulsa cada día puede encontrarse incluso en los lugares más inesperados: en una cocina comunitaria, en un gesto de cariño, en la compañía de quienes nos necesitan tanto como nosotros a ellos.


El Ikigai: La brújula tras la pérdida

La palabra Ikigai, originaria de Japón, puede traducirse como “aquello por lo que vale la pena vivir”. Este concepto une cuatro elementos esenciales: lo que amas, lo que el mundo necesita, por lo que puedes ser recompensado y en lo que eres bueno.

En la historia de Las Nonnas, vemos cómo el protagonista, al inicio desorientado por la muerte de su madre —una figura central en su vida— se encuentra perdido, sin brújula emocional ni dirección clara. Su rutina se convierte en un eco vacío… hasta que decide emprender la aventura de dar vida a un restaurant italiana teniendo como chefs a un grupo de nonnas (abuelas italianas) que cocinan para su comunidad.

El sabor tras el nuevo propósito

Lo que comienza como una decisión de hacer realidad un sueño para honrar a su abuela y madre, pronto se transforma en una experiencia compleja, llena de retos, de aprendizajes, de desencuentros y alegrías profundamente significativa.

Entre salsas de tomate, pastas caseras y el inconfundible aroma a hogar, el protagonista encuentra no solo consuelo, sino un nuevo propósito: acompañar, cuidar y aprender de estas mujeres sabias que, aunque ajenas a su sangre, le enseñan a sanar al compartir la mesa el pan y la sal.

La fuerza de lo cotidiano y lo humano

Este nuevo sentido de vida no es grandilocuente ni mediático. No gira en torno al éxito tradicional ni a la productividad laboral. Es silencioso, cotidiano, profundamente humano. Y eso es justamente lo que hace al Ikigai tan poderoso.

El personaje empieza a levantarse cada mañana no por obligación, sino con la motivación de servir, de construir algo con significado. Lo que al principio era una tarea, se convierte en una vocación; lo que era un vacío, se llena de comunidad y afecto

Ikigai, un viaje no un destino

Las Nonnas nos recuerda que el Ikigai puede nacer de la pérdida, del dolor y del desarraigo. Que no siempre se trata de grandes metas, sino de pequeños momentos que nos reconectan con lo que realmente importa: el amor, la presencia, el compartir.

Esta película nos invita a mirar más allá de lo evidente, y a preguntarnos: ¿qué me hace levantarme cada día? ¿A quién toco con mis acciones? ¿Dónde encuentro valor y sentido? Al final, como el protagonista de Las Nonnas, todos estamos buscando ese rincón del mundo donde nuestra existencia tenga eco.

A veces basta con escuchar, cocinar, o simplemente estar para otro ser humano. Porque tal vez —como enseña esta película— nuestro Ikigai no es un destino, sino una forma de vivir: conectados, presentes, con el corazón abierto.


Redescubre tu Ikigai en el simple acto de amar y compartir la mesa.

No dejes que el Ikigai sea solo un concepto japonés en un diagrama; ve a buscarlo en el aroma de una salsa casera. Las Nonnas es más que una película: es una invitación íntima a detener el piloto automático y a reconocer que nuestro propósito más profundo no espera en las grandes cimas del éxito, sino en la mesa compartida. 

!Tómate dos horas para sentarte con estas abuelas. Te garantizamos que, al finalizar, te preguntarás: ¿qué simple acto de amor me espera hoy? 

Disfruta la película